domingo, 11 de septiembre de 2011
Fuck(simil) 19 - Escribe: Manco Cretino
martes, 28 de junio de 2011
Fuck(simil) 18 - Escribe: El Titán
—¿Excelencia? —preguntó sorprendido pero para nada honrado.
—Sí, su santidad. Y conste que todo fue una gran prueba, el disparo, la golpiza, las putas, el ácido e incluso el viejo. Necesitábamos saber si usted podría aguantar los embates de la vida, la calle, el frío de la existencia. Ahora el mundo será suyo y después, uno a uno los cielos irán cayendo, rendidos ante su presencia, oh poderoso señor.
Emilio se sabe importante pero algo le huele mal. De pronto, estos huraños buenos muchachos (la película de Scorsese se le viene a la mente de forma violenta), que lo habían arrastrado a la vergüenza de una pelea perdida, que lo habían obligado a saborear su propia sangre, ahora lo levantan como a un dios, le limpian las heridas, le dan plata para que se tome un taxi (el jefe lo acompaña), lo hacen ir al centro, a un edificio de cristal como el templo de una corporación.
¿Sería irresponsable abusar de este nuevo poder? ¿O mejor sería esperar, ver qué pasa, congeniar más con esta gente extraña pero violenta? —y por ende necesaria—.
El taxi rápidamente deja el puerto como un mal recuerdo. El jefe está sentado a su lado y lo mira con admiración. No se atreve a hablar. No sabe qué hacer en realidad, es nuevo en este negocio de ser ídolo, numen, deidad de carne.
—¿Problemas, maese? —pregunta el jefe.
Silencio.
Y se decide:
—No, solo estoy pensando la manera de cagarte bien a trompadas por todo lo que me hiciste sin la necesidad de usar mis manos…
Silencio.
Y el taxi que ya rasguña el empedrado del centro…
miércoles, 6 de abril de 2011
Ráfagas, parpadeos: 666 Ráfagas soplan en 6 parpadeos
tan breves que los títulos parescen
mayores que las tramas que acontescen
Vantes de Cer (1666)"
domingo, 27 de marzo de 2011
Fuck(simil) 17 - Escribe: Manco Cretino
¡STROK! fue la inmediata respuesta que recibió en la mejilla izquierda el desgraciado Emilio. Ahora está más inconsciente que antes, arruinado en el empedrado portuario y viendo apenas con el ojo derecho.
-Sabe Usted que no podemos pasar por alto el Sumo Ritual de Iniciación que requiere su Celeste Categoría actual -disparó el líder Huraño.
Apenas puede suspirar el joven iniciado.
Cierra lentamente su ojo, atravesado por furiosos colores y candentes luces que se mezclan con un sinfín de sentimientos extraños, para justamente alcanzar a ver como se aproximan los cinco gorilas aparentemente encargados de dar la bienvenida a un nuevo estado.
"¿Cuál mierda es ese estado? ¿Qué carajo pasó con Balbino, el viejo Oráculo? ¿Ya 'ascendió'? Me toca a mí pasar por la ascensión, entonces..." son las inmensas incógnitas y la diminuta certeza que roen su cerebro, en tanto el exterior es molido a golpes de puño y patadas con suela de caucho duro, taco y punta de acero.
"¿Cuánto tiempo ha pasado? ¿Ya se fueron? ¿Todavía estoy vivo???"; el afiebrado cerebro de Emilio aun conserva algo de cordura.
Apenas abre los ojos y tras una espesa película azulina, desde lo más bajo de la calle alcanza a reconocer la silueta del jefe de los Buenos Muchachos que se pone en cuclillas a su lado y dice:
-Bienvenido, Excelencia.