"Fuck(Simil) 12" - Escribe: El Titán

 Solo quería trabajar. Justo hoy tenía que pegarse un tiro este perdedor, acá, a mi lado, junto a esta botella sucia de ginebra y el polvo de este bar camino al quinto de los Infiernos Dantescos. Así pensaba Caro mientras esperaba al subcomisario para que le tomara la declaración. Ella tenía apenas catorce años pero la sabiduría de la calle-o de la ruta, mejor dicho-le sumaba unos cuantos años a ese cuerpo frágil y a ese alma de promesas rotas. Antes de que Sigfrido se invitara a si mismo al sueño de la pólvora, habían estado charlando.

Al principio ella lo vio como un posible cliente pero al poco tiempo de la charla, se dio cuenta que todo terminaría mal. Él le contó que acababa de matar a un Semi-dios (sic) y que todos los látigos del universo encontrarían el nirvana en su piel gastada. Luego hablaron de la vida, de los fracasos de la vida, de los sinsabores de la vida, de las pesadillas de la vida, etc. Y después fue el arma y el disparo ante la sorpresa de todos y la sangre salpicándole en la cara y un día perdido de trabajo... 

"Fuck(Simil) 11" - Escribe: Manco Cretino



Algo ha cambiado. Mucho ha cambiado.
Las cadenas de noticias hablan constantemente de la muerte del Sr. Ministro desde la noche anterior. Tamaño incidente da origen a una programación de emergencia que llena pantallas, antenas y cables.
Nada saben los señoritos de corbata y saco. Solo hablan del misterioso disparo que atravesó vidrio y nuca tras una trayectoria de 150 metros desde el oeste. Nada saben.
El asesinato del alto funcionario representa un traspié de los que pueden darse en el movimiento sincronizado de una maquinaria. En esta ocasión, se trata de la rotura de un engranaje mayor.
Existen piezas que no se adquieren fácilmente. Tal no es el caso de Sigfrido, que solo ha entrado en el mecanismo para cumplir una única e irrepetible función: efectuar dos disparos. Uno de ellos ha sido el punto de partida de horas de información en los medios; el otro suena horas más tarde y a decenas de kilómetros de allí en su propia sien, ante el espanto de una niña prostituta y algunos parroquianos en un bar de mala muerte. Su madre encontrará en algunos días una buena cantidad de billetes en el mueble del baño.

PREGUNTA N° 641


¿MAL DE AMORES O DE CEBOLLAS PELADAS?
¿ES LO MISMO?

HGO está con nosotros

Pacheco, Gran Buenos Zona Norte. Domingo a la tarde.

Un hermoso día de sol que mejoró, enormemente al encontrarme con estos stencils en la pared de un frigorífico abandonado:



Podrán decir que estamos en decadencia.
Que, mientras sigamos leyendo, será más dificil que nos dominen.
Saludos

Fuck (simil) 10 escribe El Titan

En otra parte de la ciudad, cerca del afiebrado centro, Sigfrido esperaba. Las horas habían pasado con demasiada lentitud, una fila de tortugas interminable. Pero a él no le importaba porque la recompensa sería oro y birra y ocio y mujeres con olor a jabón. En su mano tenía un rifle.

-Che, está bien que agarremos por acá?- dice el ministro a su asesor de confianza, que estaba sentado a su lado en la gran limo del color de las castañas.

-Señor, el recorrido está seguro, no hay fotógrafos esperando, solo las putas en la mansión- responde con cara de baba de caracol.

-Me alegro. Me alegran las cosas cuando van bien, todo calculado, todo en su lugar.-

-Si Señor, lo que usted diga, Señor.-

Cuando pasaban cerca del Parque Mork, el disparo sonó como miles de truenos o como un petardo perdido. Las putas, ese día, no hicieron el servicio...

Don "Segunda" Sombra

(Con todo el respeto que me merece Ricardo Güiraldes y su gran personaje "Don Segundo Sombra").

Verdad Panfletaria

Definición:
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Dícese de aquella verdad verdadera que se enarbola como justificativo para todas las acciones imaginables, éticas o no, necesarias o no, útiles o inútiles.
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La mayoría de las veces nacen de las bocas de políticos, comunicagadores sociales y viejas de barrio (o pueblo, según la región) que sólo pueden repetir lo que saben sobre los demás sin mirar más allá de su miopía ritual o, siquiera, intentarlo.
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Se están haciendo esfuerzos considerables, pero los científicos no creen que sea posible extirpar ésta enfermedad de la estupidez humana (con enfermedad nos referimos a las verdades panfletarias, no a la estupidez, de la que sabemos que no es una enfermedad sino una condición sine qua non del hombre)